Todos los payasos lloran maquillaje. Él lloraba sangre.
No la propia. Nadie sabía de quién era.
"Dice que las lágrimas no son suyas. Que las llora por alguien que no puede hacerlo."
El médico del circo revisó las muestras tres veces. El tipo de sangre no existía en ningún registro. No era humana. No era animal. Era… otra cosa.
Esa noche el payaso no apareció en escena. Solo dejó una nota: "Ya terminé de llorar por él."